Samuel se meció suavemente en su cajón en medio de los muebles. Era la habitación más repleta de Inglaterra. Cuántos cientos de casas habían sido volcadas aquí, con sus mesas y sus sillas derramándose como un torrente de madera, los armarios y los aparadores trepando por sogas hasta la ventana y posándose luego como pájaros. Las otras habitaciones, al otro lado de aquella puerta atrancada, debían ser todavía más altas y oscuras que ésta, con la forma muda y negra del piano cerrado como una montaña bajo el sudario de alfombras, y Rose, con su peineta como la proa de un barco, zambulléndose en su oscuridad, y echada toda la noche, inmóvil y silenciosa, donde había caído. Ahora estaba inmóvil, como muerta, sobre una cama desvencijada, entre la columna de sillas, enterrada viva, blanda y gorda, perdida en una tumba, dentro de una casa.Fragmento de la novela
Con distinta piel, del escritor galés
Dylan Thomas, fallecido el 9 de noviembre de 1953.
En
Proyecto Patrimonio pueden leerse los
tres primeros capítulos de la novela.
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textos del autor.
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