
Sin embargo, cuando han pasado miles de años desde aquellos sucesos, queda todavía una pregunta en el aire: ¿Bajo qué auspicios y en beneficio de quién se ideó aquel programa? ¿Bajo los auspicios del Infierno? ¿En beneficio de la causa del Mal?
Hermanos Caídos, la respuesta es: No. Lamento decir que, si leéis el relato como yo lo he leído, descubriréis que fue bajo los auspicios del Cielo y en beneficio de la Justicia como vuestro Demonio concibió y ejecutó el programa de pérdidas sin ganancias de Job, un programa, dicho sea de paso, que ocasionó cuantiosos gastos. Lamento decir que, si leéis el relato, veréis que vuestro propio Demonio recibió órdenes nada menos que del propio Señor Dios.
Fragmento de la novela La Pandilla, de Philip Roth, nacido el 19 de marzo de 1933.
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