
Tal había sido el razonamiento de Ah Cho cuando, junto con sus cuatro compañeros, había mentido, trabucado y confundido al tribunal con su declaración respecto a lo ocurrido. Habían oído ruidos y, como Schemmer, habían corrido al lugar de donde procedían. Habían llegado antes que el capataz, eso era todo. Era cierto también que Schemmer había declarado que, si bien había oído ruidos de pelea al pasar por las cercanías del lugar del suceso, había tardado al menos cinco minutos en entrar al barracón. Que había hallado en el interior a los prisioneros y que éstos no habían podido entrar inmediatamente antes porque él los hubiera visto, dado que se hallaba junto a la única puerta de la construcción.
Fragmento del relato El Chinago, de Jack London, nacido el 12 de enero de 1876 en San Francisco.
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Cien años más tarde, el 12 de enero de 1976, fallecía Agatha Christie.
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