
Luego volvían los Torricos. Avisaban que venían desde antes que llegaran, porque sus perros salían a la carrera y no paraban de ladrar hasta encontrarlos. Y nada más por los ladridos todos calculaban la distancia y el rumbo por donde irían a llegar. Entonces la gente se apuraba a esconder otra vez sus cosas. Siempre fue así el miedo que traían los difuntos Torricos cada vez que regresaban a la Cuesta de las Comadres.
Fragmento del relato La Cuesta de las Comadres, de Juan Rulfo, nacido el 16 de mayo de 1917
En Solo Literatura se puede descargar Pedro Páramo
El 16 de mayo de 1906 nacía Arturo Uslar Pietri
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