sábado, febrero 24, 2007

August Derleth

Supongo que, entre sus amigos, más de uno ya estaba buscando algo en madera para Jason Wecter, pero resultó que fui yo quien encontré un día, en una tienda de segunda mano en Portland en la que no se reparaba a primera vista, una pieza efectivamente extraña pero exquisitamente tallada, una especie de bajorrelieve que representaba un octópodo surgiendo de una estructura monolítica fracturada en un paisaje submarino. El precio, de cuatro dólares, me pareció extremadamente módico, y el hecho de que yo no pudiera interpretar la talla fue probablemente lo que más valor añadió al objeto a los ojos de Wecter.
He descrito a la criatura como un octópodo, pero no se trataba de un pulpo. Qué era exactamente, no lo sabía; su aspecto sugería un cuerpo mucho más largo y una forma distinta a la de cualquier pulpo, y sus apéndices tentaculares no partían solamente de su cara, del lugar que deberían ocupar las fosas nasales -un poco como aparece en la escultura de Smith Dios Arquetípico-, sino que arrancaban también de los flancos y del centro de su cuerpo. Los dos apéndices que salían de su rostro eran claramente prensiles y estaban esculpidos en actitud de lanzarse hacia fuera, como si estuviesen a punto de agarrar, o agarrando algo. Justo encima de estos dos tentáculos tenía unos ojos hundidos, tallados con una extraña destreza, ya que transmitían la impresión de una perturbadora maldad. En su base había inscrita una frase en un idioma desconocido:
Ph'nglui mglw'nafh Cthulhu R'lyeh wgah'nagl fhtagn.
No conocía la clase de madera en la que estaba tallada, pero era anormalmente pesada y tenía un color marrón oscuro; era madera casi negra, con un veteado en espiral que nunca había visto. Aunque era mayor de lo que yo tenía pensado regalar a Jason Wecter, supe que le gustaría. ¿De dónde provenía?, le pregunté al flemático hombrecillo que había tras el mostrador atestado de objetos.
Se echó las gafas hacia arriba y me dijo que todo lo que podía contarme era que procedía del Atlántico.

Fragmento del relato Una talla en madera, de August Derleth, nacido el 24 de febrero de 1909.
El 24 de febrero de 1837 nacía Rosalía de Castro
El 24 de febrero de 1943 nacía Pablo Milanés

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