martes, febrero 13, 2007

Georges Simenon

Gilles Mauvoisin miraba a su alrededor sin ver, con los ojos y los párpados enrojecidos de quien ha llorado mucho. Sin embargo, no había llorado.
El capitán Solemdal le había dicho que estuviera preparado y que esperara en la cámara de oficiales, donde, durante la travesía, le habían servido todas las comidas.
Y él, con un largo abrigo negro que no era suyo, un gorro negro de nutria en la cabeza y un pañuelo en la mano a causa de su resfriado, esperaba junto a su maleta como si se encontrara en el pasillo de un tren poco antes de llegar a su destino.
El Flint ya estaba entrando en la dársena de los barcos de pesca y el joven todavía no había conseguido ver nada de La Rochelle. Tal vez su ojo de buey estuviera en la borda opuesta. En el mar, el barco se había deslizado junto a unas boyas rojas y negras que probablemente señalaban la entrada al canal, y luego pasó tan cerca de unos tamarindos que a punto estuvo de rozarlos. En ese momento comenzaron las maniobras, el repiqueteo del telégrafo, la velocidad reducida y las órdenes: stop, atrás, stop, adelante...
Gilles seguía buscando la ciudad con la mirada mientras el Flint giraba sobre sí mismo en medio de la dársena, pero sólo veía raíles, vagones que parecían abandonados, un viejo barco con las juntas cubiertas de minio, un talud pelado y cámaras frigoríficas.
Empezaba a oscurecer. Una neblina amarillenta que conservaba un vago reflejo del sol lo envolvía todo. Vio más raíles y, allí, justo delante de él, a una pareja abrazada junto a una bicicleta apoyada en un vagón cisterna.
En el fondo, aquélla fue la primera visión que Gilles Mauvoisin tuvo de La Rochelle.

Fragmento de El viajero del día de Todos los Santos, de Georges Simenon, nacido en Lieja el 13 de febrero de 1903.
El 13 de febrero de 1837 fallecía Mariano José de Larra
El 13 de febrero de 1886 nacía Ricardo Güiraldes

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...